Desde 1939, cuatro generaciones haciendo de la hospitalidad una forma de vida.
Nuestra historia comenzó en 1939 con Teresa y Joaquina, acompañadas por Guadalupe, de solo 13 años. Eran tiempos de escasez, en los que la cocina se abastecía de la caza, los animales de corral y aquello que ofrecían las huertas y los campos de Monroyo.
Pero lo verdaderamente importante ya era entonces la gente: la familia, los amigos, los vecinos y los clientes. Esa forma de entender la hospitalidad cultivada por la tía Desi y Ángel, el padre de familia, siempre pulcros, atentos y entregados.
Con su ejemplo educaron a la tercera y cuarta generación.
Hoy, Marisa, Adrián y Rebeca mantienen vivo ese legado junto a César y a un equipo de empleados fieles y comprometidos.
Nuestro reconocimiento a tantas mujeres que han sido y siguen siendo el gran pilar de esta casa familiar, donde la cercanía, el trabajo y el cuidado de las personas continúan siendo nuestra esencia.
Tu posada en el Matarraña
Una Posada con historia
Casi 100 años ofreciendo cocina, alojamiento y servicios de calidad a todas las personas que se han alojado en su visita al Matarraña